Lago di Como en un día desde Milán: tren, ferry y un rincón en Nesso que no salía en el plan
Hay viajes que empiezan con una idea muy clara y acaban siendo otra cosa. Este empezó porque Gabri (Gabri es mi pareja, se llama Gabriela pero aquí la llamamos Gabri :)) quería ver Nesso, más concretamente el Ponte della Civera, ese puente de piedra que sale en mil fotos con el fondo de la cascada y que parece demasiado bonito para ser real.
Yo, como persona con iniciativa, criterio propio y una brújula mental muy cuestionable, hice lo más inteligente: seguir a Gabri.
Fuimos de excursión desde Milán al Lago di Como, situado en la región de Lombardía, al norte de Italia. Fuimos un día, sin coche, usando tren y ferry. La ruta fue sencilla: Milán, Como, Nesso y vuelta a Milán. Fácil sobre el papel, un poco más improvisada en la realidad.
El plan encajaba bastante con En Off: transporte claro, costes reales, calor, algún fallito :), un sitio lleno de gente y un puerto inesperado que acabó siendo lo mejor del día.
Porque sí, fuimos a ver un puente precioso. Pero volvimos hablando de otro lugar.
Índice del artículo
- Cómo ir al Lago di Como desde Milán en tren
- Por qué Como Nord Lago fue buena elección
- Qué hacer en Como antes de coger el ferry
- Comer en Como antes del Ferry
- Ferry de Como a Nesso: horarios, precio y experiencia
- Nesso y el Ponte della Civera: bonito, famoso y lleno
- El rincón tranquilo cerca del puente que cambió el día
- Cuánto cuesta ir al Lago di Como desde Milán
- Consejos útiles para visitar Nesso en un día
- Final En Off: no quedarse solo con la foto típica
Cómo ir al Lago di Como desde Milán en tren
Salimos desde Milano Cadorna y cogimos el tren hasta Como Nord Lago. El trayecto duró alrededor de una hora y el billete costó unos 5,80 € por persona.
También se puede ir desde Milano Centrale hasta Como San Giovanni, pero desde allí hay que caminar más para llegar a la zona del lago y los ferrys. No es un problemón, pero si hace calor, cada minuto andando se convierte en un pequeño infierno.
El tren fue cómodo y fresco. Esto puede parecer un detalle pequeño, pero fuera hacía muchísimo calor, así que entrar en un vagón con aire acondicionado fue casi como encontrar una fuente sagrada.

Para una excursión de un día, ir en tren desde Milán al Lago di Como me parece una opción muy cómoda. No necesitas alquilar coche, no tienes que pelearte con aparcamientos y llegas bastante cerca de donde empieza lo interesante.
Por qué Como Nord Lago fue buena elección
Como Nord Lago nos funcionó muy bien porque la estación está a pocos minutos andando del lago. Sales, caminas un poco y enseguida empiezas a ver barcos, montañas, gente paseando y ese ambiente de “vale, ya hemos llegado al sitio que siempre veo en la pantalla”.
Además, queda cerca de la zona donde se compran los billetes de ferry. Nosotros fuimos hacia donde había mucha gente y, casualmente, era justo ahí. A veces seguir a la masa funciona, aunque no conviene decirlo muy alto.

La primera vista del Lago di Como impresiona. Primero miras las montañas, enormes y verdes, como si estuvieran puestas ahí para recordarte que tú eres muy pequeño.
Luego bajas la mirada y aparecen las casas en la ladera, las villas junto al agua, los barcos, las fachadas italianas y esa mezcla de elegancia y naturaleza que tiene Como sin esforzarse.
Qué hacer en Como antes de coger el ferry
Compramos el ferry hacia Nesso sobre las 13:50, pero el barco que nos encajaba salía sobre las 15:10. En resumen: teníamos más de dos horas libres porque los ferrys no se adaptan a tus emociones.
La espera salió bastante bien. Paseamos por Como, vimos calles bonitas, plazas, una iglesia espectacular y un teatro que también tenía su encanto. No era el plan principal, pero fue una pausa necesaria.

Aquí va el primer consejo: revisa los horarios del ferry antes de organizar el día. Cambian según temporada, día y tipo de barco, así que no conviene montar toda la ruta con horarios imaginarios sacados de tu optimismo.
Los billetes se compran en la zona del puerto, junto al lago, donde están las taquillas de navegación. En temporada alta puede haber bastante gente, así que mejor ir con margen y no llegar justo pensando que todo va a fluir porque tú eres buena persona.
Comer en Como antes del ferry
Comimos en un restaurante turístico de pasta cerca de la zona del lago. Nada secreto, nada increíble, nada que me haga escribir una carta de amor a la cocina italiana, pero cumplió de sobra.
Yo pedí una pasta básica y Gabri pidió pasta con gambas. También pedimos agua, para pasarlo todo. Pagamos unos 20 € por persona.


No fue una comida especial, pero entró muy bien. Por la mañana habíamos comido los típicos croissants rellenos de Milán, así que el cuerpo ya pedía algo más serio que azúcar, café y fe.
A veces viajar también es comer algo normal, en un sitio normal, justo cuando lo necesitas. No todo tiene que ser una recomendación escondida de una nonna italiana que cocina desde 1890.
Ferry de Como a Nesso: horarios, precio y experiencia
Cogimos ferry ida y vuelta de Como a Nesso. El billete costó unos 15 € por persona y lo compramos allí mismo, en las taquillas del puerto de Como.
Conviene comprar ida y vuelta si ya tienes claro que vas a regresar a Como, porque te ahorras estar pendiente después y puedes organizar mejor el día. Aun así, revisa bien la hora de vuelta antes de lanzarte a vivir la dolce vita sin mirar el reloj.
Nuestro ferry salió sobre las 15:10 y llegamos a Nesso alrededor de las 16:10 o 16:20, así que calcula más o menos una hora de trayecto, dependiendo del barco y de las paradas.
Y aquí hay que decir algo importante: el ferry no fue solo transporte. Fue una de las mejores partes del día sin duda.
Desde el agua, el Lago di Como se entiende mucho mejor. Ves las casas pegadas al lago, las escaleras que bajan al agua, los pueblos en la orilla, las villas enormes y los embarcaderos pequeños.
También había gente saludando desde tierra, y de esto se habla poco, pero a mí me hizo mucha ilusión. Yo devolvía los saludos gritando como si estuviera llegando a América en 1492, y puede que alguna gente me mirara raro.
Pero a ver, si alguien te saluda desde la orilla de un lago italiano, tú saludas. Hay normas no escritas.
Tengo fotos y vídeos del trayecto, pero en cámara no se nota igual. El ferry tiene ese ritmo lento que hace que el viaje empiece antes de llegar al destino. Aunque siempre está genial que leáis artículos como este para conocer lugares o historias, os recomiendo muchísimo que vayáis a verlos con vuestros propios ojos 🙂
Nesso y el Ponte della Civera: bonito, famoso y lleno
Nesso ya impresiona desde el ferry. Casas antiguas, piedra, escaleras estrechas, agua, sombra y ese tipo de pueblo que parece hecho para bajar el ritmo, no para correr detrás de una lista de cosas que ver.
El pueblo es conocido sobre todo por el Orrido di Nesso y el Ponte della Civera. El Orrido di Nesso es una garganta natural con una cascada que cae hacia el lago. Se veía precioso, aunque nosotros no llegamos a acercarnos del todo.

El objetivo de Gabri era el Ponte della Civera. Y cuando Gabri está enfocada en hacer algo, se hace da igual cómo, así que nada más bajar del ferry fuimos directos.
El puente es muy bonito. De verdad. Tiene piedra, agua, casas antiguas alrededor y ese punto de escena perfecta que hace que cualquier foto parezca más pensada de lo que realmente está.

Pero también estaba llenísimo. Había gente en el agua, gente haciendo fotos, gente esperando turno, gente subiendo, gente bajando y gente intentando no salir en veinte vídeos de desconocidos.

No diría que la gente le quitara el encanto, porque el sitio seguía siendo precioso, pero sí cambiaba la forma de vivirlo. A mí los lugares muy llenos me desconectan un poco. Me preocupo más por moverme bien que por mirar bien.
Vimos el puente, hicimos alguna foto y estuvimos unos cinco o diez minutos (aunque nosotros también éramos parte del problema ajjajaa). No porque no mereciera la pena, sino porque sentí que ese no era el lugar donde quería quedarme.
Si vas esperando encontrar el Ponte della Civera vacío en temporada alta o a una hora fuerte, igual te llevas una decepción. Mejor ir sabiendo que es famoso por algo y que no vas a ser la única persona con ojos.
El rincón tranquilo cerca del puente que cambió el día
Después de ver la zona del puente tan llena, decidí subir un poco por las calles de piedra a dirección contraria del puente. Gabri no estaba muy convencida, que es una forma suave de decir que venía detrás gruñendo y cuestionando cada paso que daba.
Me hacía el seguro de saber por dónde estaba yendo pero en realidad no tenía ni idea de por dónde iba. NI IDEA. Solo quería encontrar un sitio donde bañarnos con menos gente, aunque en ese momento el plan era sobre todo intuición.
A unos diez minutos caminando desde la zona del puente, encontramos una bajada hacia la izquierda. Bajaba bastante y llevaba hacia una especie de pequeño puerto o acceso al agua, con escaleras grandes y una sensación completamente distinta.
No voy a dar una ubicación exacta al milímetro porque Nesso es un pueblo (y tampoco porque no sé bien por dónde me metí), hay casas cerca y conviene respetar la vida de la gente que vive allí. Pero si caminas un poco más allá de la zona donde está todo el mundo, sin invadir zonas privadas, puedes encontrar rincones mucho más tranquilos.
Cuando llegamos no había nadie. Después vinieron unos españoles, se dieron un chapuzón y se fueron. Así que durante bastante rato estuvimos prácticamente solos.
(Se escucha el «Ya» de Gabri no le hagáis caso :))
Nos quedamos allí unas dos horas. Nadamos, descansamos, hablamos, estuvimos en silencio y vimos pasar ferrys. Fue simple, que muchas veces es lo que más se agradece.
El sitio tenía vistas espectaculares, como de película, pero sin esa sensación de estar compitiendo por un hueco. Era el mismo lago, el mismo pueblo y casi el mismo paisaje, pero vivido de otra manera.
También vimos gente tirándose al agua desde zonas altas o desde partes cercanas a casas. Está guay verlo, no voy a mentir, pero no lo recomiendo. Hay que tener cuidado y, sobre todo, respetar propiedades privadas y zonas donde vive gente.
Ese puerto fue lo mejor del día. No porque fuera más famoso, ni más espectacular, sino porque fue donde por fin sentimos que el viaje se había colocado en su sitio.
Cuánto cuesta ir al Lago di Como desde Milán
El viaje salió bastante bien de precio para lo que fue. El tren de Milán a Como costó 5,80 € por persona. El ferry de Como a Nesso ida y vuelta fueron unos 15 € por persona. La comida en Como salió por unos 20 € por persona.
El tren de vuelta de Como a Milán no lo pagamos porque no había dónde pagar ni a quién pagar, o al menos nosotros no lo encontramos en ese momento. No lo recomiendo ni lo incito.
Si podéis pagar correctamente los transportes, hacedlo. Nosotros estábamos cansados, el tren salía ya y la situación nos pasó un poco por encima.
- Tren Milán – Como: 5,80 €
- Ferry Como – Nesso (ida y vuelta): 15 €
- Comida en Como: 20 €
- Tren de vuelta: 5,80 €.
En total, calcula unos 46-50 € por persona. Para Gabri y para mí, el día salió por unos 92-100 € aproximadamente.
Consejos útiles para visitar Nesso en un día
Lleva agua, especialmente si vas en verano. Parece el consejo más básico del mundo, pero cuando estás subiendo y bajando escaleras en Nesso, deja de parecer básico y empieza a parecer sabiduría.
No vayas demasiado cargado. Como tiene calles estrechas, piedra, escalones, bajadas y subidas. Una mochila ligera te puede salvar de odiarte un poco a media tarde.
Revisa los horarios del ferry antes de montar el plan. Mira tanto la ida como la vuelta, porque no quieres descubrir demasiado tarde que tu último barco se fue mientras tú estabas mirando patos emocionalmente.
Compra el ferry con margen, sobre todo en temporada alta. Las taquillas están en la zona del puerto de Como y puede haber cola. Si ya sabes que vas a volver a Como, comprar ida y vuelta es lo más cómodo.
No esperes que el Ponte della Civera esté vacío. Ve, disfrútalo, haz la foto si quieres, pero no pongas todo el peso del día en ese punto exacto si está lleno, en caso de que esté vacío, vaya suerte y disfrútalo.
Si la zona famosa está llena, camina un poco más. Sin invadir zonas privadas, sin molestar y sin hacer mucho el tonto, pero muévete. A veces lo mejor está a diez minutos de donde todo el mundo se queda.
Sobre baños o zonas para cambiarse, no iría confiando demasiado en encontrar comodidades justo al lado del agua en Nesso. Mejor llevar bañador puesto o algo fácil para cambiarte con discreción, y una toalla ligera.
Y lo más importante: respeta el pueblo. Nesso no es un decorado para turistas, aunque a veces lo parezca. Hay casas, vecinos, puertas, escaleras y rincones que forman parte de la vida de alguien.
Final En Off: no quedarse solo con la foto que todo el mundo quiere
Fuimos al Lago di Como con una idea muy clara: llegar a Nesso y ver el Ponte della Civera. Y lo vimos. Era bonito, era real, estaba lleno y tenía todo lo que prometen las fotos y mucho más.
Pero lo que más recordamos no fue el puente. Fue ese sitio al que llegamos sin saber si íbamos bien, con Gabri dudando de mí y yo actuando como si tuviera un plan cuando solo estaba siguiendo una intuición.

Ahí entendí otra vez algo que se repite mucho viajando, no siempre gana el sitio más famoso, ni la foto más buscada, ni el punto exacto que habías guardado antes de salir. A veces gana el lugar donde por fin puedes respirar.
Un viaje de un día desde Milán al Lago di Como puede ser una escapada bonita, fácil y bastante asequible. Pero también puede ser una pequeña historia sobre moverse cuando algo no termina de encajar.
Porque lo mejor puede aparecer justo cuando aceptas que ese no era tu lugar y decides cambiar de sitio, aunque no sepas bien hacia dónde vas.
Aquí, en En Off, no viajamos para tachar sitios de una lista. Viajamos, nos perdemos un poco, encontramos algo que no estaba en el plan y luego lo escribimos.


